jueves, 22 de abril de 2010

vida y obra de Carlos Monsivais

VIDA Y OBRA DE CARLOS MONSIVAIS

Desde muy joven colaboró en los más importantes suplementos culturales y medios periodísticos del país. Estudió en la Facultad de Economía y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Su amplia cultura, su curiosidad universal, su eficaz escritura y su capacidad de síntesis, le han permitido desentrañar los aspectos fundamentales de la vida cultural y política mexicana del pasado y del presente.

Como gran parte de su obra se ha publicado en periódicos, es difícil tener precisión respecto al volumen de la misma. A pesar de tener múltiples libros publicados (más de cincuenta), la gran mayoría de sus escritos no han sido editados en libros y sólo pueden encontrarse en revistas, suplementos, semanarios y todo tipo de fuentes hemerográficas. Otra parte de su obra está dispersa en las cientos de entrevistas que ha dado a diversos medios nacionales y extranjeros. Entre los diarios más importantes de México en que ha colaborado, se encuentran Novedades, El Día, Excélsior, Uno Más Uno, La Jornada, El Universal, la revista Proceso, la Revista Siempre!, Eros, Personas, Nexos, Letras Libres, Este País, entre otras publicaciones. Además ha sido editorialista de varios medios de comunicación.

Sus posiciones políticas y su perspectiva crítica lo llevaron, desde el inicio de su carrera periodística, a dar cuenta de todos aquellos fenómenos literarios, sociales y culturales que implicaban un desacato al autoritarismo, el orden establecido y el conservadurismo. De ahí su interés en el movimiento estudiantil de 1968, los ídolos populares (El Santo, Cantinflas), el movimiento feminista, las figuras contestatarias de izquierda, y los personajes o acontecimientos que en algún sentido implicaban un avance de las ideas progresistas y un rechazo a toda posición intolerante y retrógrada. De ahí también la importancia que le ha dado a la promoción de los derechos de las minorías sociales, la educación pública y la lectura.

Otro de sus intereses ha sido el cine nacional. No sólo ha escrito múltiples ensayos y acercamientos al tema (el libro Rostros del cine mexicano, por ejemplo), sino que también dirigió por más de diez años el programa "El cine y la crítica" en Radio UNAM.

Asimismo, fue secretario de redacción en las revistas Medio Siglo (de 1956 a 1958) y Estaciones (de 1957 a 1959) y director del suplemento «La cultura en México» de la revista Siempre! (entre 1972 y 1987). También fue director de la colección de discos Voz Viva de México de la UNAM.

Ha practicado diversos géneros literarios (el cuento, la fábula, el aforismo...) pero sobre todo se le considera cronista y ensayista. De hecho, la parte fundamental de su obra logra una perfecta conjugación de ambos géneros, al grado en que algunos denominan sus textos como crónicas-ensayo o croni-ensayos.

Puede decirse que se trata del padre de la crónica moderna en México. Sus innovaciones técnicas y la diversidad de registros que pueden observarse en sus textos, han cambiado la faz del género de la crónica de manera tal que ningún cronista mexicano posterior a él, está exento de su influencia. No sólo eso: la potencia creativa que Monsiváis le ha otorgado a la crónica ha permitido que se le considere no sólo un subgénero o género menor. La obra de Monsiváis no es desligable del hecho de que la crónica haya sido revalorada en el ámbito literario en México.

Se ha dicho que su obra tiende a un doble registro: los movimientos sociales y los grandes personajes, la política y el espectáculo, la cultura popular y la alta cultura. Para el autor esta doble vertiente es inexistente pues no hay verdaderas fronteras entre tales fenómenos y contextos. De hecho, ya en su Autobiografía (escrita a los 28 años de edad), escribió: «acepté esta suerte de autobiografía con el mezquino fin de hacerme ver como una mezcla de Albert Camus y Ringo Starr».

Si un elemento recorre toda la obra de Monsiváis es el humor ácido unido a la inteligencia crítica. Por ello, la ironía es una de las aristas fundamentales para entender sus textos. La ironía como crítica mordaz frente a la realidad intolerable pero también como regocijo ante el agravio o daño recibidos. Esto es claramente visible en otro de los géneros a los que acude con frecuencia Monsiváis: la sátira política. En su columna "Por mi madre bohemios" (que lleva décadas editándose en diversas publicaciones del país) compila declaraciones de políticos, empresarios, representantes de la iglesia y otros personajes de la vida pública, mofándose de su ignorancia o su visión limitada del mundo y exhibiendo la demagogia de las clases que gobiernan al país.


Carlos Monsivais en la Feria del Libro de GuadalajaraDe entre sus innumerables libros destacan Días de guardar (1971), Amor perdido (1977), Nuevo catecismo para indios remisos (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995), Salvador Novo. Lo marginal en el centro (2000), Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina (2000), entre otros. Entre los múltiples galardones que ha recibido se encuentran el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Mazatlán, el Premio Xavier Villaurrutia, el Premio Lya Kostakowsky, el Premio Anagrama de Ensayo y el Premio FIL de Guadalajara (antes Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo).

Escritor mexicano nacido en Ciudad de México el 4 de mayo de 1938. Está considerado como uno de los grandes autores contemporáneos en lengua española, y es un personaje relevante del mundo cultural de su país. Al respecto el escritor Adolfo Castañón en su ensayo Un hombre llamado ciudad lo ha definido como “el último escritor público en México”, desde el punto de vista de que, en su opinión, no sólo todos los mexicanos lo han leído u oído, sino que también lo podrían reconocer físicamente.

Estudió Economía y Filosofía y Letras en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Aunque ha cultivado diversos géneros se le considera fundamentalmente cronista y ensayista, estando gran parte de su obra diseminada en revistas, periódicos, suplementos culturales y libros de ensayo. Se le considera, así, el padre de la crónica moderna mexicana, habiendo estado interesado durante su carrera en temas diversos como el cine, la cultura popular y los movimientos políticos alternativos, pero también se ha interesado (y he de ahí que se diga de él que posee “un doble registro”) en la alta política y en la cultura de la élite.

Su estilo es principalmente crítico, utilizando la ironía y el humor ácido para, por un lado, poner en evidencia a la realidad, y por otro divertirse a costa de ellas.

Ha ganado diversos premios, entre los que destacan el Anagrama de Ensayo y el Nacional de Periodismo.
Todos los libros y obras de Carlos MonsiváisLas alusiones perdidas 2007 Yo te bendigo, vida 2002 Aires de familia: Cultura y sociedad en América Latina 2000 Los rituales del caos 1995 Frida Kahlo: Una vida, una obra 1992 Escenas de pudor y liviandad 1988 Historias para temblar: 19 de septiembre de 1985 1988 Entrada libre, crónicas de la sociedad que se organiza 1987 La poesía mexicana III 1985 De qué se ríe el licenciado 1984 Nuevo catecismo para indios remisos 1982 La poesía mexicana II, 1914-1979 1979 Amor perdido 1976 Días de guardar 1971 Características de la cultura nacional 1969 Principios y potestades 1969 La poesía mexicana del siglo XX 1966
Carlos MonsiváisEditorial: Anagrama Año publicación: 2007 Temas: Ensayo : Personal Las alusiones perdidas de Carlos Monsiváis:
En 2006 Carlos Monsiváis recibió el Premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En su discurso de agradecimiento abordó, además de su trayectoria, temas culturales, entre ellos la desaparición progresiva de un conjunto amplísimo de los conocimientos compartidos por las sociedades latinoamericanas (históricos, mitológicos, literarios, artísticos, políticos, costumbristas, incluso del uso del refranero). Este desvanecimiento, llamado por José Emilio Pacheco el proceso de «las alusiones perdidas», fue el centro del texto de Monsiváis, que ahora se publica en su integridad. Las alusiones perdidas refiere el proceso donde lo propio de cada generación, el olvido de muchísimas referencias de lo que las precede, se convierte en la tendencia irrefrenable de «jubilar» todo aquello del pasado que no sea de utilidad probada. El acervo de referencias históricas y culturales disminuye y a diario cada uno de nosotros pierde –casi siempre sin darse cuenta– un número de las alusiones que alguna vez fueron el eje del diálogo social y personal. El gran escritor José Emilio Pacheco, en su brillante presentación del galardonado, citó la frase de Octavio Paz: «Carlos Monsiváis es un nuevo género literario.»

Aires de familia: Cultura y sociedad en América LatinaCarlos MonsiváisEditorial: Anagrama Año publicación: 2000 Temas: Ensayo : Personal Aires de familia: Cultura y sociedad en América Latina de Carlos Monsiváis:
Con ocasión del Premio Anagrama de Ensayo, que ha ganado por unanimidad con Aires de familia, tenemos el honor de presentar al lector español a Carlos Monsiváis, uno de los grandes intelectuales latinoamericanos de nuestro tiempo y una conciencia crítica, lúcida e insobornable, en un ensayo ágil y sagaz, documentado y crítico, que se convertirá en una imprescindible obra de referencia. Han sido evidentes los «aires de familia» de las sociedades hispanoamericanas. En el patrimonio inicial participan el mismo idioma, con ajustes nacionales, la misma religión mayoritaria, con realidades espirituales marcadas por imágenes poderosas, la misma división entre liberales y conservadores o entre izquierda (fluctuante) y derecha (inamovible). A esto se añaden las formaciones de la historia, la literatura, la música, la norteamericanización, la explosión demográfica, las interminables ampliaciones urbanas, la desintegración rural. En las décadas recientes, a los «aires de familia» los afina y subraya la diversidad, que genera una nueva cultura latinoamericana caracterizada por la abundancia de opciones religiosas, el avance de la tolerancia, la democratización del ánimo social, la presencia creciente de la sociedad civil, la influencia de las tesis feministas, los movimientos y personas marginadas que se vuelven de algún modo centrales, etcétera. En veinte o treinta años América Latina es, en relación a su pasado, «la continuidad irreconocible», las semejanzas fragmentarias y las innovaciones profundas. Este ensayo es una aproximación a cambios y permanencias de la cultura latinoamericana en el siglo XX, en un panorama que va del culto a los héroes a la sociedad del espectáculo, de las migraciones culturales a la influencia de Hollywood en las sociedades en penumbras, del canon literario al idioma televisivo, de la fe devocional en la revolución a los proyectos democráticos. Aires de familia describe la unidad visible y profunda de naciones que comparten las sensaciones del abandono, las realidades de la desigualdad y, pese a todo, la fe en la democracia.

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